Deportivo Del Lunes
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jueves 23 de marzo de 2017 - Edición Nº185

EL DIABLO SE PUSO MIMOSO

19 mar - Muy lejos quedó aquella derrota ante Banfield en Avellaneda, que marcó el final del ciclo de Gabriel Milito y varios referentes, y también el comienzo de un receso terriblemente extenso. 91 días después, el Rojo volvió a las canchas con un plantel renovado, tres refuerzos, varios chicos que pegaron el salto a Primera y la presentación de Ariel Holan como DT.

Lo curioso no es que, otra vez, el cero haya sido el gran protagonista. Lo llamativo es que esta vez, la culpa fue de los palos. Si, de los postes. De los que sostienen el travesaño del arco. El cambio de aire en banco produce milagros, por ejemplo, que con el “mereció más” por ahora alcance.

Y no es casualidad, se puso el saco de DT un hombre con sentimientos tan ligados al club que en el vestuario, en la rueda de prensa posterior al empate en cero contra San Martín de San Juan, se transformó en la gran figura de la jornada en el mundo rojo.

“Junto al nacimiento de mi hija este fue uno de los momentos más felices de mi vida”, o algo parecido declaró el flamante entrenador. Pero como si fuera poco, generoso el tipo, dejó otro gran título para el análisis: “este equipo necesita más mimos”. Si, mimos. Se entiende por eso que le deben tener paciencia, que no le bajen presión desde las gradas. En síntesis, el mismísimo diablo finalmente era un tipo mimoso. Que tul.

Igual pero distinto

El equipo de Ariel Holan tuvo un partido discreto y generó varias chances de gol, pero se encontró con los palos y una gran actuación de Luis Ardente. Si bien el Rojo no pudo quedarse con los tres puntos, la gente reconoció el esfuerzo del equipo y los jugadores se retiraron con aplausos.

En el comienzo del encuentro se vio un equipo ordenado y con una clara propuesta ofensiva, buscando amplitud por las bandas y mucha tenencia de balón, mientras que el conjunto sanjuanino apostó por un sistema defensivo buscando lastimar al Rojo mediante contraataques. Lo cierto es que no hubo demasiadas emociones en el primer tiempo.

La única clara que tuvieron los de Holan fue con un cabezazo de Lucas Albertengo -incómodo y sin mucha fuerza- para que Ardente mande la pelota al córner. La solidez defensiva que mostró la dupla central desactivó todos los ataques rivales, haciendo que Martín Campaña sea sólo un espectador de lujo.

Ya en el complemento la actitud fue muy distinta. Luego de la charla en el entretiempo los jugadores salieron decididos a quedarse con la victoria y el equipo se volcó aún más en ataque. La primera de peligro la tuvo Giglotti, quién remató en el borde del área y la pelota se estrelló en el palo. Luego, el Puma tuvo otra abajo del arco, pero el intento de chilena no le salió bien.

Después, con Ezequiel Barco como protagonista, Independiente acorraló al elenco de San Juan e hizo que prácticamente se juegue en los últimos tres cuartos de cancha. En tiempo de descuento, Martín Benítez mano a mano con Ardente definió bien, pero una vez más el palo le negó el grito a los hinchas. Y en la última, Nicolás Tagliafico cabeceó sólo, pero el arquero rival voló al ángulo y sacó una chance increíble.

Por ser el primer partido, este nuevo Independiente demostró un cambio de actitud comparado al último partido ante Banfield antes del receso. Asimismo, la gente también estuvo mucho más tranquila: apoyó y alentó durante todo el encuentro y sobre el final reconoció el esfuerzo de los jugadores. El equipo tuvo algunos puntos para destacar, pero se notó la falta de actividad oficial. Una victoria hubiese sido lo más justo, sino fuera por los palos…

Independiente

Colabora:
Juan Carlos Benítez

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